Implantar SD-WAN no es sólo cuestión de hardware o software, sino de elegir el modelo operativo adecuado para su organización.
La pregunta clave es: ¿Desea construir y ejecutar usted mismo la SD-WAN, que alguien la gestione por usted o adoptar una experiencia similar a la de la nube en la que se suministre como un servicio?
Esta guía cubre los tres tipos fundamentales de despliegue de SD-WAN, cada uno con sus propias compensaciones, casos de uso y perfiles ideales.
En este modelo de «hágalo usted mismo», su equipo de TI selecciona la tecnología SD-WAN, despliega los dispositivos y gestiona la red de extremo a extremo: enrutamiento, políticas de seguridad, supervisión y resolución de problemas.
Características:
Lo mejor para:
Cosas a tener en cuenta:
Usted tiene el máximo control, pero también la máxima responsabilidad. Estupendo si conoce la nube y dispone de abundantes recursos para operar 24 horas al día, 7 días a la semana.
Este modelo agrupa la SD-WAN con la conectividad de un proveedor de telecomunicaciones o de servicios gestionados (MSP). El proveedor suministra la red, los dispositivos de borde y la asistencia operativa en virtud de un acuerdo de servicios gestionados.
Características:
Lo mejor para:
Cosas a tener en cuenta:
Aunque este modelo es atractivo para los entornos predecibles y la eficiencia de costes, también puede introducir retos operativos, como tiempos de resolución de soporte más largos, integraciones fragmentadas en la nube y aplicación incoherente de las políticas en varios proveedores.
Este es el enfoque más moderno: La SD-WAN se suministra como un servicio nativo de la nube gestionado conjunta o totalmente. El proveedor ejecuta una infraestructura distribuida -a menudo con sus propios PoP y red troncal privada- y ofrece SD-WAN como un servicio.
Características:
Lo mejor para:
Cosas a tener en cuenta:
Lo más parecido a «SD-WAN sin complicaciones». Ideal para empresas modernas que desean un acceso rápido y seguro a la nube y a SaaS, sin tener que gestionar la fontanería.