
La ciberseguridad resistente es un enfoque estratégico que hace hincapié en la capacidad de una organización para resistir, adaptarse y recuperarse de ciberamenazas y ataques. Una postura de ciberseguridad resistente va más allá de los mecanismos de defensa tradicionales al incorporar medidas proactivas, supervisión continua y estrategias adaptativas. Implica no sólo prevenir y detectar las amenazas, sino también responder eficazmente a los incidentes y minimizar el impacto en las operaciones.
Lea el informe completo aquí: https://www.aryaka.com/docs/disrupting-attack-surface-unified-sase-whitepaper.pdf